Estrella de la Copa Mundial de la FIFA 1990: Lothar Matthäus

Los críticos deportivos ya se desbordaron después del primer partido de la selección nacional alemana en la Copa Mundial de la FIFA 1990 en Italia.

"Ha sido fútbol del siglo XXI", escribió un periódico italiano después de la victoria por 4:1 del equipo alemán contra Yugoslavia. En el foco central de los himnos de alabanza se encontraba Lothar Matthäus, el capitán de la selección. Imprimió su sello al partido celebrado en el estadio Guiseppe-Meazza de Milán y metió dos goles. El jugador de 29 años, que estaba bajo contrato con el Inter de Milán, impulsó el juego de los alemanes como brazo largo del jefe del equipo Franz Beckenbauer. Matthäus no descansó hasta que fue perfecto el triunfo de aquel 8 de julio de 1990 en el Estadio Olímpico de Roma. La selección de la Federación Alemana de Fútbol (DFB) ganó por tercera vez el título de la Copa Mundial de la FIFA después de 1954 y 1974 por 1:0 contra Argentina.

Lothar Matthäus y Rudi Völler con la Copa de Campeones del Mundo después de ganar el título en 1990 en Roma. (Foto: GES/Augenklick)

El mundo del fútbol rindió homenaje ante todo a un jugador alemán, Lothar Matthäus, que había hecho su debut en la selección nacional diez años antes al ganar la Copa de Europa en Italia y  que fue sin duda alguna el actor sobresaliente de un equipo en el que también presentaron los mejores rendimientos de toda su vida muchos colegas como Jürgen Klinsmann, Bodo Illgner o Guido Buchwald. El joven procedente de la ciudad franca de Herzogenaurach, que comenzó su carrera en la liga en 1979 con el club alemán Borussia Mönchengladbach, antes de que cambiara en 1984 al FC Bayern de Munich, ya había celebrado muchos éxitos y tenía muchos otros triunfos más por celebrar. Pero la victoria de la Copa Mundial de la FIFA 1990 fue sin duda alguna el punto culminante de su carrera como defensa. Durante el transcurso del torneo metió en total cinco goles, entre ellos un gol de penalti en la semifinal contra Inglaterra.

En 1990 y 1991 se eligió a Lothar Matthäus como "Futbolista Mundial del año", lo que supuso una confirmación exquisita de sus rendimientos extraordinarios. En 1990 fue elegido también como "Futbolista Europeo" y como "Deportista Mundial del año". Matthäus fue admirado por su fuerza, atletismo, dinámica, rapidez y por su entendimiento táctico y la predisposición de guiar a un equipo. "Admiro a Platini. Admiro a Maradona. Pero para ganar, necesito a Matthäus." Esta afirmación procede de Giovanni Trapattoni, el entrenador con mayor éxito italiano, con el que Matthäus trabajó varias veces. Con el FC Bayern fue tres veces Campeón alemán (1985/86/87), antes de llevar a la victoria al Inter de Milán en 1989.

En 1997 Matthäus y "Trap" formaron de nuevo una maravillosa pareja al conseguir el título de campeón de la liga alemana para el FC Bayern. Cinco años antes había retornado el jugador nacional a los Bavarios después de cuatro temporadas en Milán. Con las victorias del título en 1994, 1996 y 1999 aumentó a un total de seis su colección de Campeones de Liga Alemana. A los éxitos mencionados se añaden dos Vice-campeonatos mundiales (1982, 1986), las victorias de la Eurocopa de 1991 con el Inter y de 1996 con el Munich así como dos Copas de la Federación alemana DFB con los Bavarios (1986 y 1998).

Ha alcanzado éxitos de clubs a montones, pero famoso fue ante todo en sus salidas con la selección nacional. Es el jugador récord de campeonatos mundiales con actuaciones en cinco torneos de final. En 1998, tras una pausa, fue reactivado ya con 37 años por el entrenador nacional Berti Vogts. Y su sucesor, Erich Ribbeck, lo volvió a nombrar en otoño de 1998 como jefe de la selección nacional. En la Eurocopa del 2000, Matthäus salió al campo con sus 39 años y 150 partidos internacionales como el jugador nacional con el récord en partidos internacionales de todo el mundo. Los últimos meses de su carrera los pasó con los New York Metrostars.

Lothar Matthäus es el jugador nacional alemán récord con 150 partidos internacionales. El franconio fue campeón del mundo, dos veces Vicecampeón del mundo y Campeón de Europa. (Foto: Kunz/Augenklick)

Los puntos fuertes de Lothar Matthäus residen en que era muy versátil en la defensa con toda su perfección técnica. Comenzó de jugador profesional como mediocampista trasero en donde debía inutilizar a los jugadores rivales. Posteriormente asumió a menudo la posición de líbero, pero en caso de necesidad podía engancharse como "locomotora" en el concepto del juego. Además era muy peligroso por su excelente técnica de disparo. Metió 23 goles en partidos internacionales y 121 en 464 partidos de la liga alemana. Matthäus fue casi siempre el motor y el organizador de sus equipos. "Cuando estaba en perfecta forma, y lo estaba a menudo, no había en todo el mundo otro jugador mejor que él", dijo el jefe de equipo Franz Beckenbauer después de la Copa Mundial de la FIFA 1990. El franconio llegó a alcanzar gloria y riqueza, describiendo así la base de sus éxitos: "Fue ante todo mi marcada ambición lo que me convirtió en un jugador de éxito."

Pero no siempre fue indiscutida la super estrella de Copa Mundial de la FIFA 1990. En sus rendimientos no había apenas nada que criticar, pero sus enérgicas apariciones fuera del campo de juego le trajeron a menudo conflictos. Matthäus no tuvo ni tiene pelos en la lengua y tuvo enfrentamientos con algunos compañeros. Después de su carrera deportiva como jugador, cambió de profesión pues de joven había aprendido diseño interior. En enero del 2004 se hizo cargo de la selección húngara. Fue su tercera estación como entrenador después del Rapid de Viena y del Partizan de Belgrado. Hasta ahora se ha quedado sin cumplir un deseo del jugador nacional récord alemán. Después de 20 años como jugador nacional, a Lothar Matthäus le gustaría ser un día entrenador de la selección alemana.