|
Fue una aparición excepcional como futbolista. Fritz Walter, Uwe Seeler o Lothar Matthäus han sido figuras, que han marcado la historia del fútbol alemán, pero entre los fans no hay discusión alguna en que Franz Beckenbauer fue el mejor jugador alemán de todos los tiempos. Su nombre aparece igualmente en los debates internacionales de sobre quién es el mejor jugador del mundo. Pelé, Maradona, Cruyff y Beckenbauer – éstas son las super estrellas de las últimas décadas. A opinión de Beckenbauer el mejor de todos es su amigo Pelé. Y pronto también pertenecerá a la élite de las mayores estrellas Zinedine Zidane, que concibió casi él solo y dio su nota a un partido, aunque se encontraban otros 21 actores en el césped.
El "Kaiser", que recibió este nombre de apodo porque como jugador dirigía a los compañeros con soberana ligereza, nombra como ídolo de su juventud a Fritz Walter. Beckenbauer se acuerda todavía muy bien del 4 de julio de1954, cuando la selección alemana ganó inesperadamente la final de la Copa Mundial de la FIFA contra Hungría en Berna por 3:2, y Franz se encontró en la calle con sus amigos en el barrio de Munich Giesing: "Jugamos todo el partido juntos en la calle." Ya desde jovencito podía verse el extraordinario talento del hijo de un empleado de Correos. Al menos esto afirman los testigos de la época. Él mismo confirma la siguiente historia: Realmente quería inscribirse al club TSV München 1860, pero como en un partido juvenil contra los llamados "Leones" recibió una bofetada de un jugador, cambió entonces de su club Giesing al FC Bayern de Munich. Fue seguramente la mayor suerte para el FC Bayern y también para Beckenbauer. Subió a la Liga alemana en 1965 con el FC Bayern siendo todavía un jovencito, poco después, justo con 20 años cumplidos, jugó en la selección nacional en donde se aseguró un puesto fijo. Realizó 396 partidos de liga en los siguientes doce años para su club, como defensa metió 44 goles y ganó, ganó y ganó. Llevó al equipo cuatro veces respectivamente a Campeón de Alemania (1969/72/73/74), a victorias de la Copa de la Federación alemana DFB (1966/67/69/71) y a triunfos en la Copa de Europa. Comenzó con éxito en la competición de Campeones de Copa (1967), un año después de haber sido Vicecampeón del mundo en Wembley, y coronó con la triple victoria de los trofeos de Campeones de liga (1974/75/76) por los que actualmente se lucha en la Liga de Campeones. Este elegante jugador disputó 103 partidos internacionales (14 goles) hasta 1977, del que hoy día se le dice haber descubierto la posición táctica del "líbero".
Él mismo opina que sólo hizo bien su papel, debido a que estaba recortado a su medida. Colocado detrás de la defensa Beckenbauer podía jugar de manera ideal sus capacidades estratégicas. Convenció como potente defensa con un juego táctico y un comportamiento excelente en la disputa por el balón. Aquí jugaba un rol importante su perfecta técnica, pero su destreza y su manejo increíblemente seguro del balón en cualquier situación llevó ante todo en la ofensiva a rendimientos de clase mundial. Cuando salía de la defensa, dirigía el juego desde el centro del campo. Dentro de su repertorio de juego se incluían tanto las carreras en solo, con sus regateos, como los pases largos y exactos, a menudo espectaculares golpeados con el empeine exterior. Su compañero ideal para los pases dobles fue en particular Gerd Müller. Beckenbauer poseía además un disparo resoluto y era un especialista excelente del golpe franco, como muchas otras grandes estrellas antes y después de él. Era sencillamente perfecto, porque interpretaba perfectamente el papel de jefe, que se le aceptó en todo momento debido a su extraordinaria clase. Sus mayores éxitos se basan en la mezcla de todas las características: En 1972 el equipo alemán fue con él como capitán Campeón de Europa, dos años más tarde Campeón mundial en la Copa Mundial de la FIFA en Alemania. Cuatros años antes en México sólo se llegó hasta el tercer puesto, pero entre tanto Beckenbauer ya había madurado. En la final venció junto con sus camaradas de equipo por 2:1 contra los holandeses de Johan Cruyff, un jugador de clase extra. El torneo transcurrió más bien sencillo para los alemanes y Beckenbauer. Mucho más brillante fue dos años antes el triunfo del equipo alemán en los Campeonatos de Europa en Bélgica. Muchos de los antiguos hinchas alemanes afirman que esta selección alemana de la Copa de Europa ha sido la mejor de todas las épocas. En 1977 cesó de la selección nacional y del FC Bayern y pasó a la entonces nueva liga profesional americana. En el Cosmos de Nueva York jugó junto con Pelé. Retornó sorprendentemente en 1980 a la liga alemana, jugó en el Club Hamburg SV (28 partidos) y en 1982 volvió a ser de nuevo campeón alemán con 36 años. Dos años más tarde asumió la selección nacional de manos de Jupp Derwall. Sin aprendizaje ni licencia organizó como jefe de equipo una selección alemana que fue Vicecampeona del mundo en 1986 y que ganó en 1990 en Roma el tercer título de Copa Mundial de la FIFA para Alemania. Con ello había cumplido su misión, pero a Beckenbauer llegó a escuchar dos veces los gritos de auxilio del FC Bayern en enero de 1994 y en abril de 1996, de que necesitaban un entrenador. En 1994 ganaron la liga los Bavarios, en 1996 sólo llegaron al segundo puesto tras el club de fútbol de Dortmund a pesar de la ayuda del "Kaiser Franz". En lugar de ello se ganó la Eurocopa. Cuando la candidatura alemana a la Copa Mundial de la FIFA en 1998 acabó en una crisis, se volvió a llamar de nuevo a Beckenbauer. Ante todo se le debe agradecer a él, dicen sus colaboradores, que en julio del 2000 se concediera a Alemania la Copa Mundial de la FIFA 2006TM. El puesto de Presidente del Comité Organizador ha sido hasta ahora su trabajo más duro, opina Beckenbauer, pero también el más hermoso, porque como jugador y también como entrenador se puede ganar varias veces una Copa Mundial de la FIFA WM, pero la suerte de organizar un Campeonato mundial de fútbol, sólo la tiene una persona una vez en la vida. |