Estrella de la Copa Mundial de la FIFA 1962: Mario Jorge Lobo Zagalo

Si hubo una vez una legitimidad para el concepto de una figura padre para el fútbol, entonces éste recae en la persona de Mario Jorge Lobo Zagalo.

El brasileño aparece como ningún otro en la crónica del fútbol mundial con conceptos como magnificencia y gloria, éxito e ídolo, suerte y modestia o franqueza y paciencia.

Zagalo es una pieza importante del fútbol mundial, como jugador y entrenador fue uno de los buscadores de oro de más éxito en todas las Copa Mundiales de fútbol. “O Lobo” le llaman sus compatriotas con mucho respeto.

Mario Zagalo es en todo el mundo el participante récord en Campeonatos mundiales. Estuvo al servicio de los brasileños como jugador, co-entrenador, entrenador jefe y director técnico. (Foto: Feuer)

Como jugador, Zagalo es sinónimo de las victorias en campeonatos mundiales de los brasileños de 1958 y 1962. Fue un genial delantero izquierdo en estos torneos, cuando los sudamericanos comenzaron su racha de éxitos en los campeonatos mundiales. Como entrenador jefe, el nombre de Zagalo significa el éxito de la Copa Mundial de 1970. En aquel entonces había asumido el equipo de manos de Joao Saldanha sólo ocho semanas antes del torneo y lo llevó a alcanzar el tercer título en México.

Zagalo fue el director deportivo del equipo brasileño en el triunfo de la Copa Mundial de los brasileños de 1994 en los EE.UU. Entonces era el ayudante más importante del entrenador Carlos Alberto Parreira. Después de haber participado Zagalo en cuatro títulos de Copa Mundiales de los jugadores de Samba, debía mantener en rumbo también en 2002 al mejor equipo del mundo. En la Copa Mundial en Japón y Corea, Zagalo contribuyó a ganar el título como asesor del entrenador Luiz Felipe Scolari. En su patria le llaman desde entonces el “Profesor del fútbol“.

Zagalo jugó incluso con su vida por el fútbol brasileño en el 2004. En el 2004 con 72 años, esta vez como entrenador interino, asesoró de nuevo al campeón del mundo en la victoria de 3:2 contra el semifinalista Corea del sur en Seúl. Debía ser al mismo tiempo su despedida de la selección nacional. Pero después del partido ingresó en el hospital con agudos problemas cardiacos.

Como la mayor figura de galeón del fútbol brasileño, sigue siendo hoy todavía el “buen espíritu“ del famoso entrenador Carlos Alberto Parreira, que preparó al cinco veces campeón del mundo para la Copa Mundial de 2006 en Alemania.

Parreira describe así la actividad del entre tanto canoso Zagalo: “No sólo es el primero que como jugador y entrenador llegó a ser campeón mundial, lo que después sólo logró Franz Beckenbauer. Zagalo es para nosotros un asesor técnico muy importante. Los jugadores le quieren y veneran. Su presencia es por eso importante, porque es un tipo ganador, una leyenda del fútbol brasileño. Es la figura padre en el equipo. Una sola palabra de él puede inspirar a todos.“ También la superestrella Ronaldo se entusiasma lleno de respeto por aquel hombre, que es en Brasil tan popular como Pelé: “Zagalo fue lo mejor que me pudo pasar a mi y a Brasil.“

El mundo le apreció y Brasil le amó ante todo por sus 37 partidos internacionales con cuatro goles como jugador. En doce geniales actuaciones en la Copa Mundial y dos goles, Zagalo - nacido el 9 de agosto de 1931 en Macéio - contribuyó enormemente a que Brasil llegara a ser Campeón Mundial en 1958 y 1962. Como jugador se convirtió en un héroe nacional ante todo en el segundo triunfo mundial. Se hizo también superestrella de la Copa Mundial en Chile porque al fallar Pelé lesionado, los rendimientos se pudieron mantener a alto nivel gracias a Zagalo.

Zagalo comenzó como aficionado para ”América“ en los años 50 del s. XX , y pasó después al Flamengo Río de Janeiro. “Ciertamente no presentaba los requisitos previos físicos ideales, pero lo compensaba con una excelente técnica y con un empeño incansable, ante todo en el trabajo de defensa“, escribe la FIFA en su homenaje a Zagalo, que debutó como profesional en 1953. Desde 1958 hasta finalizar su carrera como jugador en 1964 trabajó activamente para Botafogo Río de Janeiro. En esos seis años vistió también la camiseta de la selección nacional. Los fans en Brasil le querían como jugador con una gran intensidad, pero su modo controlado, defensivo de juego como profesor de fútbol no llegó a entusiasmar.

Los brasileños querían ver a su “Selecao“ atacando, pero Zagalo eligió generalmente una táctica defensiva. Así llevó al equipo en 1997 a ganar la Copa de América, el Campeonato de Sudamérica. Después de la final de 3:1 contra Bolivia gritó enfadado en los micrófonos de los periodistas que le habían criticado antes: “Ahora me tenéis que tragar.” Esta afirmación ha pasado a la historia brasileña del fútbol igual que el emocional discurso de Giovanni Trapattoni, el antiguo entrenador del FC Bayern de Munich, en marzo de 1998 en Alemania.

Puesto que en Brasil los entrenadores nacionales se encuentran bajo una gran presión pública, las repetidas actividades de Zagalo para la Federación brasileña demuestran de manera impresionante su sobresaliente posición. Fue entrenador jefe desde 1970 hasta 1974, desde 1993 hasta 1994 y de nuevo en 2004 como entrenador interino. Zagalo desempeñó el título de Director Técnico desde 1994 hasta 1998. En resumidas cuentas el balance del legendario Zagalo presenta seis participaciones a Copas Mundiales, cinco finales en Copas Mundiales con cinto títulos. Sólo una vez salió del partido como perdedor en 1998 en Francia después de un 0:3 contra el país anfitrión. Entonces el gran maestro, como asistente de Scolari, sacó al campo de fútbol a un enfermo Ronaldo.

Raras veces estuvo el balón tan tranquilo en los pies de Mario Zagalo (a la derecha) como aquí en una estancia en Moscú en 1974. En el estadio charla con Clodoalalo. (Foto: Feuer)

Brasil tuvo y tiene grandes futbolistas con Pelé y Amarildo, Tostao y Romario, Ronaldo o Ronaldinho. Pero en el país del quinto campeón mundial, nadie tuvo tanto éxito como “El Lobo“ que captura los títulos.