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Un pequeño país de tres millones y medio de habitantes loco por el fútbol en una nación, que sólo posee el doble de superficie que Baviera, fue en la primera mitad del siglo pasado la medida de todas las cosas en fútbol. Ni Inglaterra, ni Brasil, ni Alemania: no, Uruguay fue temida al comienzo del deporte del balón como la "mayor potencia de fútbol". Los "celestes" de la costa este de Sudamérica se aseguraron desde 1916 hasta 1935 diez grandes títulos: Ganaron siete veces la Copa de América (1916, 1917, 1920, 1923, 1924, 1926 y 1935), ganaron en 1924 y 1928 los torneos olímpicos de fútbol en París y Amsterdam, considerados como los precursores de los torneos de la Copa Mundial de la FIFA. En 1930 los sudamericanos ganaron también en su propio país la primera Copa Mundial de la FIFA de la historia. Veinte años más tarde los "Uruguayos" repitieron el triunfo de la Copa Mundial de la FIFA en el vecino Brasil.
Personalidades sobresalientes de jugadores de la era de oro del fútbol uruguayo fueron el capitán, de mucha técnica, José Nasazzi, de profesión picapedrero, y su compañero congenial en el centro del campo José Leandro Andrade, la "perla negra", un jugador ágil de elegancia inimitable. Metieron goles ante todo Hector Scarone, con 29 goles el mayor goleador hasta ahora de Uruguay, el manco Héctor Castro y Pedro Cea. En la final de la primera la Copa Mundial de la FIFA en 1930, en la que sólo participaron cuatro equipos europeos debido a las penalidades de un viaje tan caro, se enfrentaron el 30 de julio en el "Estadio Centenario" de Montevideo los dos mejores equipos de aquellos días ante 80.000 espectadores emocionados: Uruguay y Argentina. Después de ir perdiendo por 1:2 a la pausa, los anfitriones ganaron al final por 4:2 – por lo que el día 30 de julio es fiesta nacional hasta ahora.
Como venganza por la falta de interés de los europeos, los "Uruguayos" renunciaron a participar en las finales de la Copa Mundial de la FIFA de 1934 y 1938 en Italia y Francia. En 1950, en Brasil, volvieron a entrar en acción y dieron una de las mayores sensaciones de la historia del fútbol. Puesto que esta Copa Mundial de la FIFA se decidió en el bloque de grupos, el 16 de julio en el último partido contra el hasta entonces desilusionante Uruguay bastaba con un empate a los anfitriones favoritos para ganar el título tan soñado.
Hasta el minuto 66 (1:0) todo daba señales de una victoria de la "Seleçao", pero para espanto de los 174.000 espectadores en el Estadio Maracaná, dieron vuelta a la pelota Juan Schiaffino (66) y Alcides Ghiggia (79). Al portero de Uruguay, Gaston Maspoli, no hubo quién lo venciera en ese día. Desde entonces los "Charrúas" están esperando un éxito parecido. Se cualificaron con buena periodicidad otras ocho veces para las finales de la Copa Mundial de la FIFA, pero no han logrado saltar más allá de hasta un cuarto puesto (1954 y 1970). Al contrario: En los años 80 y 90 la nación, que “descubrió” un día el fútbol de combinación, sólo llamó la atención por su táctica defensiva y modo exageradamente duro de jugar. |
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Para la Copa Mundial de la FIFA 2002 en Japón y Corea del Sur, Uruguay se cualificó como último equipo después de dos partidos eliminatorios contra el campeón de Oceanía, Australia. En Asia no ganó ningún partido de los preliminares y fue eliminado. Actualmente el entrenador nacional, Jorge Fossati, ha reunido de nuevo un fuerte equipo de nombres famosos, pero al que le falta armonía y constancia. La mayoría de las estrellas uruguayas ganan su dinero en España (Diego Forlan, Dario Silva, Walter Pandiani) e Italia (Alvaro Recoba, Marcelo Zalayeta, Paolo Montero). Ernesto Chevanton sale a meter goles entre tanto para el finalista de la Copa de Campeones AS Mónaco. |
![]() Alvaro Recoba en el 1:2 contra Dinamarca durante la Copa Mundial de 2002. El campeón del mundo de 1930 y 1950 fue eliminado de nuevo prematuramente. (Foto: GES/Augenklick) |