Campeones del Mundo: Con las estrellas vino el éxito a Argentina

En ningún país del continente americano posee el fútbol una mayor tradición que en Argentina. El país ubicado en el Atlántico del Sur es, por decirlo así, la “madre del fútbol sudamericano".

Ya el primero de enero de 1893, siete años antes que Uruguay y 21 años antes de Brasil, se fundó en Buenos Aires la "Asociación del Fútbol Argentino" (AFA). Pero transcurrieron 85 años hasta que la "Albiceleste", llamada así por sus camisetas en rayas azules y blancas, escribiera por primera vez un capítulo importante en la historia de la Copa Mundial de la FIFA.

Al principio no le fue nada mal. En Uruguay en 1930, el equipo favorito argentino pasó sin problemas a la final con cuatro victorias y 16:5 goles. Pero perdió contra el anfitrión por 2:4 después de ir ganando en la pausa por 2:1. Como estrella goleadora avanzó un joven de 24 años, que antes de comenzar el torneo no se encontraba entre los once jugadores: Guillermo Stábile. Metió ocho goles, se convirtió así en el primer goleador de la Copa Mundial de la FIFA y a las dos semanas ascendió a primer héroe del fútbol argentino. Stábile jugó posteriormente en Italia, fue entrenador nacional de los "Gauchos" desde 1941 hasta 1957 y se convirtió en uno de los hombres más ricos de su país en el sector azucarero. Falleció en 1966 de un fallo de corazón.

Así la "Albiceleste" consumió para muchas décadas toda la pólvora que tenía en el parqué de la FIFA. Un total de 14 títulos de Sudamérica (junto con Uruguay vencedor récord de la Copa América) se fueron alternando a intervalos periódicos la presencia o ausencia a las Copas Mundiales de la FIFA. En 1934 en Italia todo acabó ya después del primer partido (2:3 contra Suecia), Argentina renunció a participar en las rondas finales de 1938, 1950 y 1954.

En 1958 en Suecia los "Gauchos" volvieron a hacer presencia en el escenario de la Copa Mundial de la FIFA. En todo caso brevemente, pues tras las derrotas contra Alemania y Checoslovaquia la estación final llegó ya tras la ronda preliminar. En Chile en 1962 no le fue mejor al equipo. Cuatro años más tarde, Argentina fracasó en cuartos de final ante el país anfitrión y posterior campeón mundial, Inglaterra, llamando más bien la atención por las feas faltas que por una buena cultura de juego.

Quizás hubiera sido el balance de otra manera, si al fútbol argentino no se le hubiera escapado el mayor talento de esta era: Alfredo di Stéfano, "La Saeta Rubia", que no pocos colocaron posteriormente a un mismo nivel con Pelé y Maradona. El mayor goleador, director y estratega de Buenos Aires, que llevó al Real Madrid a ganar cinco triunfos seguidos en la Copa de Europa (1956 hasta 1960), cambió la camisa después de sólo seis partidos internacionales para su patria y jugó después internacionalmente para Colombia y España. Así sucedió, que uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, no participó nunca en un partido de la Copa Mundial de la FIFA.

La falta de éxito del fútbol argentino en las Copas Mundiales de la FIFA llego a su punto culminante en 1969, cuando la "Albiceleste" fracasó frente al gran equipo peruano de Teófilo Cubillas en la cualificación para la ronda final de 1970. En 1974 en Alemania pasó al menos a la segunda ronda donde perdió.

La "era dorada" del fútbol argentino comenzó cuatro años después, en 1978, en la Copa Mundial de la FIFA en el propio país. Está estrechamente enlazada al nombre de Mario Kempes. Fue goleador máximo con seis goles y llevó a su equipo a la victoria final de 3:1 después de la prórroga contra los Países Bajos. Un mal sabor de boca dejó el primer triunfo argentino de la FIFA debido a acusaciones de manipulación presentadas por el vecino Brasil: En el último partido de la segunda ronda, Argentina tenía que ganar por cuatro goles de diferencia a Perú para poder eliminar a Brasil de la final. El equipo del entrenador César Luis Menotti ganó por 6:0, pero no se pudo demostrar nunca "tongo" por parte de la junta militar gobernante.

Aunque con Kempes, Osvaldo Ardiles, Daniel Passarella, Alberto Tarantini y Daniel Bertoni todavía se mantenía en pie el armazón del equipo nacional campeón  mundial, Argentina fracasó en la segunda ronda de 1982 en España ante el posterior campeón mundial, Italia. Allí estaba: un talento excepcional de 21 años llamado Diego Armando Maradona, al que Argentina ha de agradecer primordialmente su hegemonía de fútbol de los años 80.

Diego Maradona en la Copa Mundial de 1986 contra Italia (1:1/preliminares). En la Final, Argentina ganó el segundo título después de 1978 con un 3:2 contra Alemania. (Foto: Kunz/Augenklick)

Maradona llevó a los "Gauchos" a dos finales consecutivas de la Copa Mundial de la FIFA, siendo el torneo de 1986 en México una demostración de fuerza y de supremacía. Con seis victorias y un empate Argentina ganó el título indiscutiblemente, también Alemania fue muy inferior en la final aunque sólo perdiera por un 2:3.

Cuatro años más tarde, en Italia, el equipo había superado su cenit, pero gracias a un excelente regateador pasó como tercero del grupo hasta la final. Digna de mención ante todo la victoria final por penaltis frente al hasta entonces casi invencible anfitrión Italia. Para Maradona, hasta ese momento fichado por el SSC Nápoles, un triunfo muy especial, pero al mismo tiempo una quiebra en su carrera. Pues en la siguiente temporada la Primera Liga pareció una carrera de baquetas para el jugador lábil, que resbaló como consecuencia de ello en las drogas. En el partido de final contra Alemania fue muy inferior la "Albiceleste" – también mucho más claramente que lo que nos hace vislumbrar el resultado de 0:1.

Diego Maradona llora después de la final de la Copa Mundial de 1990. Cuatro años antes vencieron los argentinos a los alemanes por 3:2, en Roma se perdió el título por 0:1. (Foto: GES/Augenklick)

Con ello finalizaron ya los altos vuelos de Argentina en la Copa Mundial de la FIFA. Siguieron una derrota de octavos de final contra Rumanía (1994), otra de cuartos de final contra los Países Bajos (1998) y la eliminación vergonzosa en la ronda preliminar de Batistuta, Veron, Simeone y Cía. en la Copa Mundial de la FIFA 2002 en Japón y Corea del Sur. En el 2006 los argentinos, que han formado de nuevo un equipo muy fuerte, quieren tener de nuevo voz cantante en la concesión de títulos.