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Aquel que lo apodó “El potro de Fuenlabrada” demostró no tener tan aguda percepción como aquellos aficionados del Atlético de Madrid que empezaron a llamar a Fernando Torres “El niño”. El primer mote intentó ser un homenaje al barrio de las afueras de la capital española donde el jugador creció; el segundo, en cambio, se guió por la lógica: un peligroso delantero con finas facciones en su rostro que comunican una falsa inocencia pues en verdad él es el terror de las defensas enemigas.
Fernando Torres tiene apenas 25 años pero es desde su infancia un ídolo futbolístico, y el 29 de junio de 2008, gracias a su gol contra Alemania en el estadio Ernst-Happel de Viena durante la final de la Eurocopa, se erigió como héroe nacional de España. “El Niño” hizo su primer entrenamiento de prueba con el Atlético de Madrid a la edad de 10 años e inmediatamente fue contratado por el tradicional club de la capital española; en 2001 irrumpió con fuerza en el mundo del fútbol al ganar con la selección nacional la Eurocopa sub 17 en Inglaterra, donde se coronó como goleador y mejor jugador del torneo, un honor reservado sólo a futuras estrellas entre las que se cuentan Wayne Rooney, Cesc Fabregas, Nuri Sahin y el alemán Toni Kroos. Tras su regreso triunfal de Inglaterra las directivas del Atlético ordenaron su incursión en el equipo profesional para el cual jugó entonces su primera temporada completa anotando goles de gran valía para el regreso del conjunto madrileño a la Primera División. Allí estuvo activo a lo largo de 5 temporadas en las que marcó un promedio de 15 anotaciones en cada una de ellas y fue elegido cada año como el mejor jugador del club; en 2007 se efectuó su traspaso al Liverpool.
Para esa época Torres era ya uno de los más famosos atacantes europeos con experiencia en todas las selecciones de las categorías juveniles de España y actor con el equipo de mayores en la Eurocopa 2004, cuando contaba con escasos 19 años, y en el Mundial 2006 en Alemania, donde anotó tres goles: uno contra Ucrania y dos contra Túnez. El club ingles pagó por su pase en 2007 una suma récord de 36 millones de euro, la cual no sólo representó la más costosa transacción en la historia del Liverpool, también fue la más alta en Europa ese año. Su debut para los “Reds” lo celebró Torres en un amistoso contra el Werder Bremen y su primer partido oficial se escenificó contra el Aston Villa. Todo ello ocurrió luego de un complicado proceso de mudanza de España a Inglaterra en el que “El Niño”, en primer termino, no quería embarcarse pese a tener claro que su tiempo en el Atlético ya se había cumplido y que era hora de buscar nuevas perspectivas que le permitieran gozar de triunfos internacionales así fuera a costa de un doloroso pero necesario proceso de separación de su querida patria. El entrenador del Liverpool, Rafael Benítez, llamó incansablemente a Torres, quien una y otra vez colgó sin atender el teléfono; “El Niño”, sin embargo, no tuvo otro camino que rendirse ante la insistencia de Benítez, la que al final lo convenció de que las intenciones del Liverpool no eran sólo extenderle una oferta, sino un futuro en el que él era una pieza importante en los planes. Su adaptación a la Premiere League discurrió aceleradamente: en su primer mes con los “Reds” fue elegido por la afición como el jugador del mes, en septiembre anotó su primer Hattrick y en marzo 2008, cuando recibió la distinción como mejor futbolista de la liga inglesa en el mes de febrero, ya acumulaba tres en su cuenta personal. Pese su efectividad con el Liverpool, no se puede afirmar que Torres es tan exitoso vistiendo el uniforme de España: en 61 partidos apenas ha marcado 18 veces, lo cual no lo convierten en el goleador español. Esa categoría es dominada por Raúl (promedio de 0.43 goles por partido) y “El Niño” se encuentra en la posición 10 (0,29) superado por su compañero David Villa (25 goles en 43 partidos) quien arribó a la selección un par de años más tarde que él.
Pero esos datos estadísticos pierden importancia ante el hecho de que Fernando Torres es en España un héroe, uno que nació en el minuto 33 de la final de la Eurocopa 2008 enfrentando a Alemania. Su acto heroico consistió en coger de sorpresa al lateral Phillip Lahm, superarlo y luego vencer al arquero Jens Lehman con un disparó que se anidó en la red que éste defendía, convirtiendo el 1-0 a favor de su selección nacional. “El Niño” le regaló a España el triunfo en la Eurocopa 2008, el primer título continental luego de una larga espera de 44 años. En la Copa Confederaciones 2009, y en el Mundial 2010, la “Furia Roja”, los aficionados españoles, esperan que Torres siga impartiendo miedo en las filas rivales, algo con lo que se puede contar ya que “El Niño” hace parte de una “generación de oro” del fútbol de España que aún tiene el futuro por delante.
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