Podemos destacar dos argumentos básicos para montar los neumáticos nuevos de nuestro vehículo en el eje trasero: 1.- Ante una situación en la cual nuestro coche pierda la adherencia en uno de los ejes, si es el delantero podemos actuar sobre el volante para intentar corregir la dirección. En caso de pérdida de adherencia en el eje trasero es mucho más difícil corregir la dirección, con lo cual es mucho más probable que perdamos el control del vehículo. Este hecho es independiente de la tracción del coche. 2.- Ante una situación de emergencia, la reacción instintiva es pisar el pedal de freno, de manera que todo el peso del coche se concentra en la parte delantera, quedando la parte trasera más desprotegida aumentando así la probabilidad de que se produzca una pérdida de adherencia.  |