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Octubre 2003. El grupo alemán Continental innova la tecnología del neumático. Dedicados comercialmente a la fabricación de productos del caucho, los sistemas de automoción, equipamiento y sistemas de electrónica aplicada, no cesa en sus avances tecnológicos. Los criterios de compra de los conductores son de diversa índole, sin embargo podemos destacar que más de la mitad de los conductores españoles señalan la seguridad como el elemento más importante. Al hablar de seguridad, el neumático tiene uno de los papeles protagonistas ya que es el neumático el principal nexo de unión entre la carretera y el vehículo. Por ello, es el primer elemento del vehículo que más información puede suministrar a los sistemas de control del automóvil sobre lo que ocurre debajo de nuestro vehículo. Las continuas investigaciones por mejorar este elemento, han llevado a Continental a un neumático que adquiere "la inteligencia" en forma de sensor. Dicho sensor se encuentra integrado de modo inalámbrico en la pisada, y se encarga de transmitir los datos a la electrónica del vehículo, siendo de gran utilidad en condiciones críticas como suelos mojados, helados o nevados. Por otro lado, a través de las investigaciones se ha obtenido el denominado Sistema Sensor de Torsión de Flanco (SWT). Éste está proporcionando unas lecturas más exactas que provocarán una mejora de los tradicionales sistemas electrónicos de control de vehículo como el ABS, y en otros casos supondrán el reemplazamiento de estos. Esta técnica de Continental (pendiente de patente) ha sido sometida a numerosas pruebas, tras las cuáles se ha comprobado que aprovecha la deformación que sufre un neumático cuando está acelerando, frenando o tomando las curvas. La magnitud de esta deformación es indicativo de las fuerzas que se ejerce entre la carretera y el neumático. La deformación del neumático es medida con los dos sensores del neumático (uno situado en los alrededores de la llanta y otro en los de la pisada). Las lecturas de estos sensores son pasadas a sistemas de control del vehículo como es el Programa de Estabilidad Electrónica (ESP) de Continental Teves, permitiendo una respuesta mejor y precisa que aporta una mayor seguridad al conductor. ESP supervisa constantemente el rendimiento del conductor del vehículo. Así va evaluando las lecturas de los sensores de velocidad de las rueda, el ángulo, el desplazamiento lateral y la deformación del flanco, y compara el comportamiento del vehículo con los datos específicos del conductor. Por ejemplo, si el vehículo muestra signos de perder el control, como es el caso de dar un volantazo, el ESP interviene a través de la electrónica del motor y del sistema de frenado que interviene de modo automático para corregir el error en fracciones de segundo, en definitiva interviene para obtener una mayor seguridad. Este neumático "inteligente" ha superado todas las pruebas en Alemania, y ha demostrado su eficacia, sin embargo tendremos que esperar todavía para comprarlo en el mercado.
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