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Hannover, Diciembre 2000 Realizar una parada de emergencia dentro de 30 metros a una velocidad de 100 km/h: esta frenada estaba restringida a vehículos de carreras con neumático liso. Ahora, un prototipo de vehículo presentado por Continental AG muestra que es posible obtener una mayor seguridad en carretera reduciendo la distancia de frenado en vehículos compactos. Este impresionante logro es debido principalmente al nuevo desarrollo de los neumáticos junto a modificaciones de la suspensión y amortiguadores, además del uso de un nuevo freno electrohidráulico. Acortando la distancia de frenada actual de 38.5 m a 30 m en los vehículos producidos en serie para que viajen en unas condiciones óptimas, no es sólo producto de las modificaciones de un solo componente en el vehículo. La respuesta de este adelanto que aporta una mayor seguridad en carretera está unido al desarrollo y a la interacción del chasis, los sistemas de freno y de los neumáticos. Y aún asi, el neumático sigue siendo un factor significativo en la reducción de la distancia de frenado ya que el neumático es el único componente que establece un contacto directo entre el vehículo y la carretera. La distancia de frenado ya se acortó con el lanzamiento del neumático de verano de Continental, el PremiumContact. Los ingenieros de Continental aplicaron en él lo desarrollos que habían aprendido de la naturaleza y equiparon la PremiumContact con características biónicas, de este modo transfirieron las conclusiones de la naturaleza al mundo de la tecnología. La PremiumContact, por ejemplo, trabaja como la garra de un gato la cuál se expande cuando el gato toca el suelo dándole una mayor superficie de contacto obteniendo una mayor estabilidad y una mayor eficacia de frenado. Con objeto de proporcionar al neumático las mismas características, se realizaron cambios fundamentalmente en su perfil y en la carcasa. Bajo el proyecto "el coche de 30 m" se han realizado mejoras en el concepto de la PremiumContact, ahora no solo hay un alargamiento de la superficie de contacto sino también una excelente y uniforme distribución de la presión que permite al neumático transmitir mayores fuerzas radiales sin provocar deslizamientos prematuros. Además, el componente de la banda de rodamiento ha sido optimizado para transmitir las mayores fuerzas de frenado. Gracias al moderno componente de sílice, los ingenieros de Continental en la última década han disminuido el viejo dilema de tener que aceptar propiedades del neumático incompatibles. Los nuevos componentes han hecho posible diseñar neumaticos que distribuyan el alto potencial de la fuerza de transmisión tanto en carreteras secas como mojadas. La banda de rodamiento se diseñó con tres propósitos. Primero, transmitir las fuerzas de frenado de una forma circunferencial. Segundo, obteniendo una mayor superficie de contacto. Tercero, mediante los canales longitudinales y transversales en los hombros, contribuyen a aumentar la resistencia frente al aquaplaning. Además de su contribución para ampliar la superficie de contacto, la carcasa tiene otras funciones. Por ejemplo, disminución de la vibración de los amortiguadores, reduce la mala interacción entre los neumáticos y los frenos cuando la presión es modulada por el dispositivo del ABS. Al mismo tiempo, las características del neumático desarrolladas e implementadas para "el coche de 30 m" están especialmente ajustadas para vehículos que usan sistemas de control dinámicos. Con todo esto, estas medidas aplicadas a un neumático permiten que una reducción de la frenada de 1.31 g en una superficie de alto factor de fricción. Actualmente, los vehículos de producción en serie consiguen alrededor de 1.0 g. Al igual que en la carcasa, hay otros adelantos técnicos en el neumático de los 30 m: los flancos magnetizados han convertido al neumático en proveedor de información, suministrando al ordenador del ABS obtenemos datos de las fuerzas de fricción transmitidas. La información permite al sistema de control del ABS que optimice la frenada manteniendo la presión constante en cada rueda en un rango que permite al neumático transmitir, la máxima fuerza de frenada posible. Este sistema de magnetizar los flancos, alternando los polos en 96 sectores del neumatico, junto con los sensores del chasis, conocido como la tecnología del SWT (Sistema de Torsión del Flanco). Los test de rendimiento de la tecnologia SWT han mostrado una mejora sensible de calidad del programa de estabilidad electrónica ESP. Los investigadores de Continental buscarán optimizar este nuevo sistema en esta dirección e instalarlo en los vehículos faricados en serie, ayudando a mejorar la seguridad en carretera en el futuro.
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