Los discos de freno ATE originales ya están equilibrados, de modo que se excluye de antemano una vibración del volante. Muchos de los discos de freno están altamente carbonizados, lo que conduce a una conductividad térmica mejorada. Además se evitan las vibraciones y la tendencia a generar ruido, optimizándose la vida útil. La ranura de compensación térmica regula el flujo de temperatura de las superficies del anillo de fricción hacia el cubo del disco de freno y, con ello, minimiza la deformación del disco. El rodaje de las pastillas de freno puede hacerse sin problemas gracias a la rugosidad superficial minimizada. En comparación con la competencia, la tolerancia en relación con la excentricidad del disco (run out máx. 30 µ) y el grosor del material (DTV máx. 10 µ) es extremadamente baja. Asimismo, la tolerancia en el taladro de centrado es muy limitada, de modo que se reducen desequilibrios y excentricidad radial. Esto contribuye a una vida útil más larga de la suspensión y del cojinete de la rueda. Los tornillos de fijación forman parte del suministro de la mayoría de los discos de freno sin incrementar el precio, siempre y cuando esté prevista la fijación sobre el cubo de la rueda por el fabricante del automóvil. Esto se podrá reconocer por la presencia del símbolo del tornillo en la etiqueta del embalaje de los discos de freno. Asimismo, estos últimos están revestidos, lo que reduce la susceptibilidad a la corrosión. Mediante una gama de productos en actualización constante, usted ahorra gastos de almacenaje. Con casi 900 números de producto diferentes, en la actualidad ATE le ofrece a sus clientes un grado de cobertura aproximado de mercado del 98 % en Europa.
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